Vivimos en una sociedad cambiante, a menudo caótica o sobre estimulante. Abrimos el móvil, interactuamos con personas diversas, miramos las noticias y leemos sobre situaciones trágicas, a veces trabajamos con gente diferente que nos lleva al colapso... Son ejemplos de un mundo acelerado que satura nuestros sentidos y genera en nosotros un exceso de información y exigencias innecesarias. En medio perdemos lo más preciado que se llama vida, y las horas que la forman se escuchan rápido entre los dedos.
Y de repente, por algunos motivos o por ninguno en especial, un día nos detenemos. Bajamos el ritmo. Levantamos la mirada y nos damos cuenta de que no sabemos cómo somos, no sabemos qué nos gusta o qué no soportamos.
Es posible que ahora estés en una situación de crisis de identidad, de pensamiento, o te hayas dado cuenta de que algo ha cambiado dentro de ti y no sabes ni cómo ni por qué. O quizás has percibido que algún aspecto sí debería ser diferente en tu día a día: cambios de trabajo, no estar contento/a con las relaciones que mantienes, sentirte extraño/a en los entornos que te rodean... La necesidad de revisión la vives como inminente. Y es por eso que te ofrezco mi mano para iniciar un camino junto/as.
A menudo cuando nos toca dar pasos que desconocemos, tener que darlos autónomamente puede comportarnos sensaciones de miedo, de incertidumbre, con riesgo de equivocarse. Es por este motivo que estoy aquí, para poder dar contigo un paseo hacia tu interior con cuidado, delicadeza y cariño.
Éste es tu espacio, un lugar sin juicios ni prejuicios donde estar tú mismo/a y tomar las riendas de tu vida, que a menudo te pasa por delante sin ser consciente de ello.
Quererse es el trabajo más bonito que tenemos por hacer: es una tarea que requiere constancia, pero que a la larga aporta los resultados más grandes.
Vive la vida plenamente.